De lo que yo conozco, se deduce que la Iglesia Católica está en contra del aborto , porque su doctrina gira alrededor de la base de que la VIDA la creó DIOS, y ÉL es el único dueño y señor de la vida y la muerte.
El ser humano también fue creado por DIOS, y por ello debe aceptar y acatar su poder. El ser humano no es dueño de su destino, sino que es la providencia de Dios, la que le ha marcado un camino, por el que debe de transitar. Un camino de abnegación, sacrificio físico y mental, de oración, de sumisión, que al final le llevará a la presencia de Dios, y al gozo de la vida eterna, en el Paraíso.
Para la Iglesia Católica la mujer es un instrumento de Dios, un útil con el que dar vida a otros seres humanos, y por ello, debe ser pura, y cuidar su cuerpo como se cuida el Templo de Dios, para poder engendrar los hijos que Dios decida darla, porque según la doctrina católica, los hijos los da Dios.
Esta es la Doctrina de la Iglesia Católica y estos son los motivos por lo que la Iglesia Católica está en contra de la eutanasia, del aborto, de la inseminación artificial, de la clonación, de los métodos anticonceptivos…de todo aquello, que merme el poder de Dios, y del Papa como representante de Dios en la Tierra, sobre la vida y la muerte.
Es por todos conocido en España, que los españoles adecuan y han adecuado, la doctrina de la Iglesia Católica, dependiendo de su propia conveniencia. Y la Iglesia Católica, en su camino de hipocresía absoluta, lo acepta porque no puede hacer otra cosa. Son sus fieles y protectores históricos.
La doctrina de la Iglesia Católica, abomina de la adoración a las imágenes. Nadie encontrará un sacerdote, y menos un Cardenal, u Obispo, que apruebe la adoración a las imágenes. Sin embargo en España la adoración de las imágenes Marianas entre los fieles católicos, es tremendo.
Para la Iglesia Católica, el matrimonio es un “sacramento”, y por lo tanto sagrado e indisoluble. Sin embargo los católicos españoles en una gran mayoría, desoyen dicha doctrina, pecan, y se divorcian, e incluso, vuelven a casarse por lo civil, matrimonio que no es reconocido por la Iglesia.
Yo fui una católica creyente, conocedora de la doctrina católica, que un día dejó de creer en Dios, y por ello, dejó de ser católica. Yo no cambié de religión, ni me creé mi propia religión católica a mi manera, como hacen muchos. Todos conocemos eso de “ yo creo en Dios y en la Virgen “ pero “no creo en los curas” . “Yo creo en Dios, yo soy cristiano, pero eso de que no te puedes divorciar es una tontería”. Para mí, simplemente, la posibilidad de existencia de Dios era muy remota. Y lo más importante, me gustaba ser un SER HUMANO y ser dueña de mi destino. Yo no quería, y sigo sin querer, un paraíso eterno. La vida que tengo, es la vida que me gusta tener. Lo que soy, es lo que me gusta ser.
La Iglesia Católica debería ser sincera y consecuente, y explicar claramente los motivos de su oposición al aborto que no es otro que su pérdida de poder, de poder decidir el destino del ser humano, de ser ella la que determine lo que se puede y no se puede hacer, y no las leyes civiles.
Para la Iglesia Católica un feto no es un ser humano. Y hasta hace muy poco tiempo, un niño no bautizado, si moría iba al “limbo” un lugar entre el cielo y el inferno, de seres que no han llegado ni siquiera a ser “reconocidos”, porque no habían sido bautizados.
Es lamentable que la derecha española, cuyos muchos de sus miembros incumplen con gravedad , persistencia, y con habitualidad la Doctrina de la Iglesia, utilicen la Iglesia y sus argumentos en contra del derecho al aborto de las mujeres.
La Iglesia Católica no tiene más sitio para la mujer que el de la procreación. La mujer no tiene otro destino ni otro papel. La mujer o es madre y esposa, o se dedica al cuidado de los enfermos y débiles. Ese es el papel que la Iglesia y su doctrina tienen para la mujer. No hay otro. Y siempre sometida al dictado de Dios, de los hijos que Dios quiera darla, con abnegación y sumisión. Y sin hijos, si los mismos no son concebidos de forma natural. Y por supuesto, cualquier relación sexual fuera del matrimonio es pecado. Y cualquier relación sexual en el matrimonio que no busque la procreación también.
Es lo que hay. Esa es la Doctrina de la Iglesia Católica. Y ya no vale decir…bueno…son cosas de curas… no hay por qué hacerles caso a todo….Si se utiliza la Iglesia Católica para intentar impedir los derechos de las mujeres, se debe asumir las consecuencias de ello, máxime, si los que lo hacen son políticos.
(pd.: veamos si ya se puede abrir a los COMENTARIOS....que no sé que ha pasado y ahora no se puede comentar en estos post...SALUDOS Y BESOS)